martes, 30 de diciembre de 2008

En estos tiempos que corren...III

-- Patch Adams --

Ojalá los hechos reales dieran para hacer más películas como esta....

Ojalá esta actitud se extendiera a infinidad de profesiones...

Ojalá nunca se pierda esta fuerza...

lunes, 29 de diciembre de 2008

En estos tiempos que corren...II



Hoy traen las olas sonidos de un gran poeta de canciones con el toque de ironía que merece la situación.
Parece que cada vez somos menos, pero también somos más buenos. Que no decaiga la esperanza pues...


martes, 23 de diciembre de 2008

En estos tiempos que corren...

La Balada del Héroe sin Causa

Valles, ríos y montañas
recorre espada en mano, el héroe sin causa.
Ante él, procesiones de hombres
que simulan ser hombres
y no son más que paja.
Mujeres grises, insomnes a la deriva,
dejando que la corriente
las arrastre hacia su difunto final.
Dónde están los héroes
que antaño luchaban por un ideal.
Dónde está el rugir
de la batalla contra el mal.

Mares, bosques y desiertos
recorre espada en mano, el héroe sin causa.
Sólo quedan las leyendas del pasado,
voces muertas antaño, enterradas
bajo suelos fríos de mármol.
Lágrimas que mojan recuerdos olvidados,
ancianos que relatan entusiasmados
aquellos días de inviernos quebrados.
Dónde están los héroes
sin miedo a morir de pie.
Dónde está la sangre
de aquellos valientes.





jueves, 11 de diciembre de 2008

domingo, 7 de diciembre de 2008

Tormenta que precede la calma



Tormenta

Los teloneros de los cielos
corren el húmedo telón,
algodones impregnados en tinta
que hacen raudo el atardecer.
El director Eolo
deja escapar a Bóreas,
que corre tras el aire
en infinita carrera,
comenzando así la hercúlea tormenta.

Llanto de nube,
estampida de gotas empapa la tierra.
Suspiros de nublo,
rompen el silencio apoderado del cielo.
Dragones brillantes,
huyen buscando el atormentado suelo.
Los árboles bailan,
empujados por una fuerza invisible.
Las aguas hierven,
picoteadas por abejas líquidas,
mientras las rocas aguantan estoicas
la tremenda embestida.



La calma

Ya sólo quedan sollozos
de aquella rabia contenida.
En las alturas pueden verse
pequeñas luces fugitivas,
escapadas de la húmeda prisión
antes negra, ahora albina.
Lágrimas cubren el paisaje
de una mujer divina,
Tierra es su nombre,
Gaia se apellida.

Todo está en calma,
el único sonido,
el tintinear de campanas
que estallan en racimo.
Eolo se ha dormido,
Bóreas enjaulado,
y los teloneros abren paso
a un cielo despejado.

Detrás de cada poesía hay un mensaje oculto...

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Hablo de libertad

Hoy, amigos míos, quiero hablaros de libertad.

Algunos ya habrán empezado a pensar y dirán, llevándose las manos a la cabeza, que cómo me atrevo con semejante concepto; otros, en cambio, estarán evocando reparto de amor y bienes materiales, mientras el resto piensa sobre las opciones que les voy a ofrecer.

A todos ellos decirles que estén dispuestos a escuchar un argumento totalmente distinto, ya que voy a hablarles de verdadera libertad que va más allá del simple concepto de manual o diccionario.

Señores, la libertad no tiene ideología, no es una propiedad y, sabedlo, no nacemos libres. La libertad es un estado de la mente humana que hay que ganarse poco a poco hasta alcanzar la plenitud en nuestra psique y así poder ser libres. La libertad ni se compra ni se vende, no puede verse ni olerse, no se puede tener o poseer; sólo puede sentirse y solamente sabe quién es libre el que lo es, pues nadie puede discernir en el sentir de la libertad sobre otro. Pero sabed esto, el que es libre es capaz de reconocer a los que también lo son.

Yo digo a aquellos que dicen que todos nacemos libres, que se equivocan, que la libertad no debe repartirse como mercancía de forma gratuita porque entonces se pierde su virtud y se convierte en esclavitud. Libertad es un concepto que nunca tiene que ir en solitario, necesita de su compañera inseparable, la RESPONSABILIDAD. Sí, han oído bien, libertad y responsabilidad son dos siamesas que se complementan y no pueden vivir separadas la una de la otra. He aquí la razón por la cual no nacemos libres, porque no nacemos responsables. La responsabilidad es algo que se aprende a lo largo de los años, que se aprende y se practica, puesto que la libertad es para practicarla y no para contemplarla como se observa un trofeo.

Compañeros, aprendamos a ser libres, pues no todos tienen la suerte de poder entrar en la escuela de la libertad. Seamos nosotros, henchidos de responsabilidad, los que practiquemos la libertad en su máxima expresión.

No creamos que la multitud de opciones es ser libre, el ir a un supermercado y poder escoger entre tres marcas distintas de refrescos no nos hace libres.
No pensemos que hacer cuanto deseemos es ser libre, actuar sin control, desbordados de pasión e imbuidos por una barahúnda de sentimientos animales y egoístas no es ser libre. Famosa frase aquella que dijo “tu libertad termina cuando empieza la mía”, permítame su autor que le rectifique, puesto que la libertad cuando es real nunca termina. Así pues, debería ser “la responsabilidad de ser libre implica respeto a los demás”.

Ni enjambre de opciones ni libre albedrío, entonces se estarán preguntando qué es pues la libertad.
Yo digo que la libertad es un sentimiento, es la capacidad para librarse de ataduras sociales e ir más allá de lo que captamos a simple vista, es pensar sin cadenas y agarrarse a unos ideales, vislumbrar la utopía y caminar hacia ella aunque sepamos que nunca la llegaremos a tocar; es mantenerse firme y no rendirse, luchar con amor por lo que creemos justo y bueno. La libertad es un estado en el cual ni la cárcel más oscura ni la tortura más brutal, puede apartarnos de nuestro camino sabiamente escogido.

La libertad, amigos míos, no es fácil de alcanzar y necesita trabajo, comprensión y siempre, repito, siempre va fundida con la responsabilidad. No jueguen a ser libres, séanlo. No sueñen con que son libres, séanlo.

Ser libres es un privilegio que no está disponible para todos. Hemos nacido en un lugar donde tenemos la posibilidad de ser libres, no insultemos a los que ni siquiera conocen esa maravillosa palabra porque las guerras, el hambre y la enfermedad ocupan todo su tiempo y su corazón. Aprovechemos nuestro privilegio para luchar para que la libertad recorra los lugares donde la justicia está condenada a muerte.

Así que, naufraguitos y naufraguitas, no manoseen la libertad. Hagan uso responsable de ella si la han alcanzado y si todavía no forma parte de ustedes, luchen por completar ese hueco con el que nace todo ser humano. Luchen por ustedes y por los demás…