domingo, 30 de agosto de 2009

No es una despedida


Abuelo

Miro a mi alrededor y veo
la belleza de unos ojos tristes
por la partida del hombre que no volverá,
por el hombre que transciende más allá de lo terreno,
más allá de lo tangible
y permanece al alcance de los dedos.
Sólo queda el recuerdo
de aquello que fue,
mas ahora se convierte en el sonido
de cada latido de vuestras vidas.
Su alma es semilla,
germina en aquellos que escucharon,
que ofrecieron tiempo y sonrisas,
aquellos que supieron ser y estar,
que le regalaron parte de su vida.
Puede que muera la materia,
que la carne no sea más que ceniza,
pero vive su memoria
y sus palabras son vida.
Miro al frente y veo
a un hombre sin muerte,
hombre de buen destino
que ha encontrado su camino
reflejado en esos ojos tristes
caminantes y vivos.
Hombre, hombre y amigo,
hombre sin templo
que deja en nosotros su ejemplo.

lunes, 10 de agosto de 2009

La tierra que me vio nacer...III






El último Suspiro

Ay mi reina,
pediste la llave
que abría mi corazón,
mas no pediste
lo que iba con él,
lo que había en su interior.
Mi cuerpo vacío se aleja
mirando atrás, llorando a la fortaleza,
llorando a mi reino destronado
por última vez.
Cabizbajo y derrotado me marcho
con tierra roja bajo mis pies.
Ya nada queda en mi pecho,
sólo la soledad del hombre sin reino,
sólo un hueco vació sin recuerdos.

Ay mi reina,
cruel destino me sentenciaste
robándome del amor su llave,
dejando una armadura
cubriendo a este triste nazarí
sin religión ni coraje.
Dejando mi palacio
en manos de los salvajes.

Ay mi reina,
pudiste llevarte oro, joyas
u otras banalidades,
mas lo que tú venías buscando era,
de mi corazón su llave.
No te conformaste
con el resto de Al-Ándalus,
con sus bellezas y lugares,
lo que tú venías buscando era,
de mi corazón su llave.

P.D.: Todo náufrago necesita perderse en la soledad de su isla, ahora regreso tras mi retiro...