jueves, 26 de noviembre de 2009

Siempre pierden los mismos...

Siervos y Amos

Es un abismo
con principio y sin fin,
paredes infinitas
cubiertas por falsas historias
de grandes dioses
que nunca existieron.
Largos corredores
repletos de oxidados trofeos,
heroica herrumbre
de campeones muertos.
Celestiales salones
rodeados de soberbias estatuas
sin rostro ni gloria,
simples cascarones
de vanidad mortuoria
en una era sin tiempo;
decurso absurdo
del devenir infecto.
Divinas melodías
para oídos ciegos,
lapsos de lucidez
para guerreros presos;
batallas en el cielo
que salpican metralla
hacia el humilde suelo.
Decidme, ¿quién es el culpable
del pastor y su pastoreo?
Invidentes ovejas,
hambrientos perros,
el pastor y su cayado…
Decidme,
¿cuál de todos estos?






...Menos mal que con los rifles no se matan las palabras...

3 comentarios:

El Farero dijo...

Abrir los ojos a las ovejas para que le quiten el cayado al pastor y alimente a los perros...

While my guitar gently weeps...


Un abrazo desde el Faro.

Laluz dijo...

Menos mal, si. Lo único que a veces queda en pie, es la palabra.

Un beso,

Arya dijo...

He leido vario de tus post.. un gusto leerte.

Digo.. mejor no pierde nadie, si no fueramos ni siervos.. ni amos.

Saludos cordiales..