miércoles, 20 de enero de 2010

Fado...

Desequilibrio Natural

Hoy es primavera
a pesar del invierno,
y las hojas muertas
que viven en el suelo
reverdecen
con el baile del viento.

Quisiera ser un árbol
para renacer una y otra vez
desde el esplendor al esperpento
tras cada estación de vejez.
Y así, colmado de sabiduría,
revivir la pasión y la euforia
del frágil inexperto
que todo lo cree saber.

Cuántos frutos han caído,
cuántas semillas se han podrido
buscando el placer,
sabia inútil de la vida
que muere sin mujer.
Cuántos nidos vacíos,
cuántos pájaros han huido
de mi recio comprender,
soledad inmortal
que recubre mis días
como la corteza a mi piel.

Hoy es primavera
a pesar del invierno,
y sin embargo
el frío no abandona
a este sauce taciturno
que se mece
con el viento.



miércoles, 6 de enero de 2010

Nuevo comienzo...






Hijos de Gaia

La materia primigenia
fue el amor,
una explosión de lechosa lava
y esferas de vida.
Por separado,
sólo fervor y sangre.
Unidos,
un avatar por reencarnar,
de huesos, alma, espíritu y carne.

Después del amor, la belleza.
Cualidad ciega
con sabor de nostálgica inocencia,
eclosiona con alba tristeza,
magnificencia marchita su entereza.

De la belleza, la envidia.
Proporción altiva
de simétrica vanidad
convertida en relleno del vacío
que todo lo llena.

Del amor, compasión,
odio, resentimiento y pena;
perdón, rabia contenida,
justicia, paz y guerra.
Todos hijos e hijas
de la misma madre,
de la misma
materia primigenia.