martes, 2 de marzo de 2010

Aquel invierno

Aquel invierno no fue distinto, desde hace tiempo todos los inviernos regaban las tristezas de aquel hombre taciturno de caminar solitario.
Aquel invierno fue otro invierno homicida en blanco y negro como una película nueva que busca lo antiguo.
Aquel invierno no cambió nada porque todo había desaparecido y no quedaban capítulos que revisar.
Aquel invierno sería el último para aquel hombre que pretendía no dejar nada atrás, arrepentido como el asesino que llora después de mancharse las manos de sangre y no le queda más remedio que huir lejos donde no lo conoce nadie.
Aquel invierno se alargaría hasta la primavera e incluso se atrevería con parte del verano, dejando al otoño envejecer para nacer una vez más en el mismo invierno que nunca se llegó a alejar.
Aquel invierno, sin duda, fui objeto de mi propia queja que reclamaba una sonrisa colapsada por la incertidumbre del rompecabezas que configuraba mi vida.



Estas palabras son tuyas también compañero...

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