martes, 29 de enero de 2008

La decadencia de la palabra

- No tomarás el Nombre de la Palabra en vano -



Te quiero, te amo, amigo, amistad, verdad, mentira, confianza, promesa y muchos etcéteras.
El ser humano es un ser simbólico que usa el lenguaje para poder expresarse y dicho lenguaje pueden ser tanto palabras como gestos o poderes telepáticos, pero hoy quiero hablaros, mis queridos naufraguitos, sobre la palabra, sobre el lenguaje hablado unido al escrito, así que dejemos la telepatía y las mojigangas para otro momento.

Al comienzo puse las palabras que a mi entender están sufriendo la “designificación” (palabra inventada por mí que significa quitarle el significado a algo o a alguien) y están sufriendo este mal porque se las erosiona pronunciándolas en vano, pronunciándolas sin sentir lo que significan, porque se pronuncian como el que mira a una paloma coja intentando escapar de las ruedas de un camión que se le viene encima irremediablemente.

Palabras que producen en mí un sentimiento y que cuando las pronuncio casi toman forma en el aire cual magia arcana enviada a hechizar al oyente, pero una maza pagana golpea la magia y derrumba un “te quiero”, destroza una promesa, desgarra la confianza o asesina una amistad. Porque no se pueden tomar las palabras al libre albedrío y pensar que no son más que sonidos que se desvanecen en el aire como el humo de una varilla de incienso que se va consumiendo hasta sólo quedar las cenizas y un aroma perecedero en el ambiente.

Veo usar “la verdad” como el que se despide con un adiós. Veo utilizar un “confía en mí” o “es mi amigo”, los veo y me da pena ver como apuñalan a las palabras indefensas y no les queda otra que buscar nuevas palabras porque los muertos no resucitan. Los veo acudir a expresiones, a palabras de mayor significado y sentimiento porque ahogaron a sus hijas. Te quiero se queda corto y pasan a te amo como el que se compra un móvil nuevo porque el que tenían ya ha quedado obsoleto y desgastado.

Así que desde aquí hago un llamamiento a no dejar que la palabra decaiga, porque es la forma en la que el hombre y la mujer hacen de sus sentimientos algo casi tangible; no inventemos nuevas palabras porque matamos a las que ya teníamos, no pronunciemos la palabra sin sentirla, no erosionemos su significado, no convirtamos la palabra en un iceberg del que sólo se ve la parte emergida y, hundida, queda la verdadera esencia que la creó.

P.D.: Dedicado a los verdaderos amigos en los que confío y a los que quiero.

1 comentario:

Vampiresa dijo...

Bueno no creas que me vas a coger la delantera... espero actualizar en breve.

Decirte que es un "sentimiento" (hay que hablarse con cuidado que estás al loro)que comparto, todo se vanaliza, todo se difumina, todo se diluye en el todo, y finalmente pasa lo que pasa...

Saludos con tenues aires morescos :P