
Este poema está dedicado a una mujer que cruzó el océano para volar hacia su sueño...
Lejos
Lejos, muy lejos
ella camina sobre las nubes
y la tormenta se despeja
bajo sus pies de hada.
Lejos, muy lejos
una mujer mira al cielo
y llueve tan dulce
que las flores son de caramelo.
Lejos, tan lejos
como sus sueños la llevaron,
una mujer parte henchida
de ideales y amor.
Lejos, tan lejos
donde se respira revolución,
un guerrillero se arrodilla
eclipsado ante su presencia.
Tan lejos y tan cerca,
un corazón en dos mitades.
Una se quedó en Granada,
la otra cruzó los mares.
Tan lejos y tan cerca,
que beso su foto
y ella sonríe en la distancia.
Que susurro a su almohada
y ella sueña que está en casa.
Lejos, muy lejos,
Tan lejos, pero tan cerca
que huelo a ella
por el último abrazo que le di.
ella camina sobre las nubes
y la tormenta se despeja
bajo sus pies de hada.
Lejos, muy lejos
una mujer mira al cielo
y llueve tan dulce
que las flores son de caramelo.
Lejos, tan lejos
como sus sueños la llevaron,
una mujer parte henchida
de ideales y amor.
Lejos, tan lejos
donde se respira revolución,
un guerrillero se arrodilla
eclipsado ante su presencia.
Tan lejos y tan cerca,
un corazón en dos mitades.
Una se quedó en Granada,
la otra cruzó los mares.
Tan lejos y tan cerca,
que beso su foto
y ella sonríe en la distancia.
Que susurro a su almohada
y ella sueña que está en casa.
Lejos, muy lejos,
Tan lejos, pero tan cerca
que huelo a ella
por el último abrazo que le di.


1 comentario:
HAGAMOS UN TRATO
Compañero,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.
Si algunas veces
advierte
que lo miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.
Si otras veces
me encuentra
huraña sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.
Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
una se siente viva;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.
No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.
MARIO BENEDETTI Y JULIA
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