lunes, 10 de agosto de 2009

La tierra que me vio nacer...III






El último Suspiro

Ay mi reina,
pediste la llave
que abría mi corazón,
mas no pediste
lo que iba con él,
lo que había en su interior.
Mi cuerpo vacío se aleja
mirando atrás, llorando a la fortaleza,
llorando a mi reino destronado
por última vez.
Cabizbajo y derrotado me marcho
con tierra roja bajo mis pies.
Ya nada queda en mi pecho,
sólo la soledad del hombre sin reino,
sólo un hueco vació sin recuerdos.

Ay mi reina,
cruel destino me sentenciaste
robándome del amor su llave,
dejando una armadura
cubriendo a este triste nazarí
sin religión ni coraje.
Dejando mi palacio
en manos de los salvajes.

Ay mi reina,
pudiste llevarte oro, joyas
u otras banalidades,
mas lo que tú venías buscando era,
de mi corazón su llave.
No te conformaste
con el resto de Al-Ándalus,
con sus bellezas y lugares,
lo que tú venías buscando era,
de mi corazón su llave.

P.D.: Todo náufrago necesita perderse en la soledad de su isla, ahora regreso tras mi retiro...

3 comentarios:

Poeta Despierto dijo...

ay, hermano; que es Reina verdadera quien roba la llave sin necesidad de preguntar por ella.

Que es ella la que se acomodará en tu reino y no llamará a la puerta. Es ella, Tu Reina, la que curará las heridas.....

un abrazo

اَلْحَمْرَاء dijo...

mi amado rey...no te marches en soledad...

Fante dijo...

Encantador. Encantado.
Sublime lo que leo... me hago seguidor de este blog.
Gracias por la poesía... por el aire que levantan tus versos al ser leídos.
Enhorabuena.