domingo, 13 de abril de 2008

Un adiós que es un hasta luego

Porque hay días vacunados contra el olvido...
Un adiós que es un hasta luego,
un abrazo entre dos cuerpos,
dos almas que son una,
besos de sabor a consuelo.

Un viaje sin distancia,
susurros en los oídos del viento,
una mirada atraviesa fronteras,
tinta que moja otro universo.

Un cielo que es compartido,
una lágrima en un frasco,
dos sonrisas que se miran,
un te quiero muy callado.

3 comentarios:

Un viajante dijo...

El vello erizado.

Diría que te superas a ti mismo cada vez, cargado de sentimiento.

Me quito el sombrero, amigo mío, has conseguido emocionarme.

Vampiresa dijo...

Sublime.

Gracias por aceptar mi humilde hospitalidad, deseo aprender de su merced, igual que espero que usted aprenda de los diferentes huéspedes que alberga este su hogar.

Poeta Despierto dijo...

¿Te acuerdas cómo se le llenaban los ojos de tristeza y cómo, sin remedio, su tristeza se derramaba gota a gota?

¿Te acuerdas cómo se asomaban las lágrimas en tus ojos y cómo se suicidaban en la mesa de aquella cafetería?

¿Te acuerdas hermano......?

¿Y si te digo que, cuando vuelva, lo que nos hará llorar será la propia felicidad del reencuentro y la amistad?

¿Te acordarás de este Poeta Despierto, hermano.....?