martes, 21 de abril de 2009

Una ventana, muchos paisajes II: Nubes


Un nuevo paisaje muestra mi ventana, un paisaje de ese mundo que observo desde las alturas. Nuevos horizontes con distinta luz, mismas vistas con diferente perspectiva. Se abre el portal hacia la fantasía y brotan pequeñas reflexiones tímidas nacidas de la paz de esta isla.

Hoy los espíritus de la isla me han hablado y me han dicho: “Aguarda, no te marches. Mira al cielo y descubre el carácter de las nubes”.
He mirado al cielo y he visto que surcan la bóveda celeste tranquilas y cambiantes arrastradas por una fuerza invisible. Si se enfadan oscurecen y descargan toda su rabia con luz y lluvia furiosa. Si están tristes lloran gotas pesadas que calan hasta lo más hondo, pero también pueden llover felices con esas lágrimas que refrescan el espíritu mientras te empapas de su alegría en lo más profundo de tu ser.

Las nubes pueden pasear inocentes, dedicarse a observar; pero pueden ser duras y mandar granizo contra sus enemigos o nevarles el camino para ralentizar su marcha. A sus amigos pueden dar sombra cuando el sol quema demasiado o llenar el río antes de que se extingan sus aguas. Pueden ser compasivas y aguantar las ganas, descargar donde nadie salga herido; aunque también hay nubes que inundan, estropean cultivos o rompen paraguas. Nubes blancas que sorprenden con lluvias de agujas o nubarrones oscuros que amenazan con algo que nunca llega.

Oigo hablar de incertidumbre, mas hoy los espíritus me han enseñado una gran lección: “descubre el carácter de las nubes”. Sólo hace falta detenerse un instante, observar y descifrar las formas, no dejarse llevar por la primera impresión porque las nubes sí, son cambiantes, pero las respuestas están ahí, en el cielo.

3 comentarios:

Poeta Despierto dijo...

Y hay ventanas que siempre están abiertas, que nunca se parten por mucho viento que corra.
Esa ventana es tu Isla y ese rayo de esperanza es tu poesía.

Un fuerte abrazo, hermano

My dijo...

las respuestas no están en las nubes, no están en el cielo.
estarán si acaso en el reflejo de tus ojos cuando te miras en ellos.

no me olvido de ti.
enciende la hoguera de tus brazos,
hace frio.

sshhh..

My dijo...

vuelvo..
yo no me voy nunca..
yo no me alejo..
te espero sentada en la arena
clavando mis yemas en las hormas de tus pasos..

te abrazo.