sábado, 10 de octubre de 2009

El transcurrir del tiempo

Tempus Fugit

Tiempo, tiempo, tiempo.
El tiempo de mis días,
pero sobretodo de mis noches,
sopesando cada segundo
como si fuese el último,
mientras se derraman
entre mis dedos las arenas
de mis relojes más viejos.

Pensar, pensar, pensar.
Pensar en el camino
que acaba en cada comienzo,
huir de retos posibles,
panacea del conocimiento.
Buscar la autarquía
y la soledad del momento.

Olvidar, olvidar, olvidar.
Olvidar y recordar al mismo tiempo,
alquimia de Luna imbuyendo
mis lágrimas con luz de plata,
piedras filosofales de mi fuero interno
que curan todos los males
de implacables inviernos.

Pensar y olvidar,
pensar en el olvido
y en el final de un recuerdo;
pensar en el tiempo,
rescribir mi historia
inventado el pasado
en el transcurrir eterno.


«Sed fugit interea fugit irreparabile tempus»

3 comentarios:

Poeta Despierto dijo...

...pero ante el paso de este tiempo, de ese tiempo. No se puede rendir la memoria que nos hace reconocernos en un abrazo.

Recibo tu abrazo desde Tu Isla, como lo recibí el mismo primer día en el que nos conocimos....

Un abrazo Náufrago

El Farero dijo...

"...singula dum capti cincumvectamur amore."

Lo que parece una tortura puede ser una solución, y viceversa.

Aunque escribas la historia de uno, por aquí hay muchos que la leen con atención. Más de los que puedas imaginar.

Un Abrazo desde el Faro.

Laluz dijo...

El tiempo se fuga...

El olvido nace de cada camino, la simiente de lo nuevo, lo no conocido, que habrá de llenarse de tiempo y recuerdos, los yacentes y los recién nacidos.

Todo lo verán los mismos ojos. Aquellos que reposan día tras día en la isla perdida de tu pensamiento.

Un abrazo