domingo, 2 de mayo de 2010

Noches de Bohemia...

La Noche eterna

A veces sobran las palabras,
a veces sólo hace falta música,
a veces es necesaria la huida
para poder encontrar
aquella esencia perdida.
Huida hacia lugar incierto
tan certero como la materia física,
encontrar algo más
que piedras de arena suicida.

A veces, sólo a veces,
la noche no termina,
la Luna batalla con el Sol
para mantener
a las estrellas encendidas,
que somos jóvenes y hermosos,
que la guerra no está perdida
y el olvido es un aliado
de dudosas manos limpias.

A veces, cuando miro al cielo
creo ver señales divinas,
¡vive!, me recriminan,
y es que a veces el flujo del tiempo
me empuja por caminos sin salida,
surcos de vida vespertina.

A veces las palabras
necesitan melodía,
crear algo nuevo
de antiguas poesías
a las que les faltaban versos
y les sobraban mentiras,
incertidumbres por mis errores,
por mis tropiezos en la vida.

A veces un destello de Luna
rompe la cruel opacidad
oscura y sombría,
nuevos colores se revelan
y completan un lienzo en verso
que me da fuerzas para abrir
aquella ventana perdida.

A veces, sólo a veces,
sé quien soy
y me reconozco en ti,
tú que te reflejas
cuando yo me miro al espejo
y sonrío al reconocer
al hombre circunflejo
de mirada ausente pero fija.





No hay comentarios: