viernes, 13 de noviembre de 2009

Sesión doble



Redimiendo mi vida

Cuando tomas consciencia de ti mismo y rompes el reflejo de un falso espejo, que no era más que un espejismo, decides volver a ese camino que llevaba a buen puerto; pero sucede que el atajo para encauzar la senda de la vida está lleno de abandonos y derrotas, de reencuentros y pasado, de maleza y espinas, de sangre y sombras…mas merece la pena el trayecto si al final de la húmeda caverna sientes que has hecho lo correcto, recompones el espejo y eres tú de nuevo. Pero mientras llega ese momento, ese íntimo instante, las calles se llenan de espectros, de nieblas anormales y los ecos del fracaso confabulan junto al miedo, y sus verdades insidiosas reverberan con el único propósito de abrir brecha en la férrea voluntad que mantiene estoicamente los pilares de la frágil cordura, pues para no perder la razón hay que rozar la locura.



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