Es la definición imposible un sacrílego estigma que lacera mi corazón cual corona de espinas. Son las rosas de humo que se desvanecen entre sombras y niebla de un callejón oscuro. Es mi vida secreta de dolor oculto que marca fronteras al amor impuro. Son los jardines grises de espinas y cenizas arrasadas por el fuego del odio iracundo. Es la definición, son las rosas, mi vida y las flores, es el fuego y mi corazón oscuro. Es el humo sin definir en los jardines de mi vivir oculto.
Odio, psicofonía insoportable que ciega los sentidos y envenena las bondades. Odio que atrapa la esperanza marchitando la ilusión, dejándonos exangües. Odio oculto, que no espera, que amordaza al perdón y quema penitencias. Odio arraigado profundo y decadente, que nos hunde en un pozo de demonios y serpientes. Odio oscuro, traficante de rencores que asesinan silenciosos a los nobles corazones. Odio inútil, tormenta incontrolable impuesta por el yo que erosiona voluntades. Odio suicida, que impide al amor conjugar con la inocencia imputando soledades. Odio fugaz, que escapa y desaparece permitiendo la redención de un dolor transcendente.
Tiempo, tiempo, tiempo. El tiempo de mis días, pero sobretodo de mis noches, sopesando cada segundo como si fuese el último, mientras se derraman entre mis dedos las arenas de mis relojes más viejos.
Pensar, pensar, pensar. Pensar en el camino que acaba en cada comienzo, huir de retos posibles, panacea del conocimiento. Buscar la autarquía y la soledad del momento.
Olvidar, olvidar, olvidar. Olvidar y recordar al mismo tiempo, alquimia de Luna imbuyendo mis lágrimas con luz de plata, piedras filosofales de mi fuero interno que curan todos los males de implacables inviernos.
Pensar y olvidar, pensar en el olvido y en el final de un recuerdo; pensar en el tiempo, rescribir mi historia inventado el pasado en el transcurrir eterno.
Miro a mi alrededor y veo la belleza de unos ojos tristes por la partida del hombre que no volverá, por el hombre que transciende más allá de lo terreno, más allá de lo tangible y permanece al alcance de los dedos. Sólo queda el recuerdo de aquello que fue, mas ahora se convierte en el sonido de cada latido de vuestras vidas. Su alma es semilla, germina en aquellos que escucharon, que ofrecieron tiempo y sonrisas, aquellos que supieron ser y estar, que le regalaron parte de su vida. Puede que muera la materia, que la carne no sea más que ceniza, pero vive su memoria y sus palabras son vida. Miro al frente y veo a un hombre sin muerte, hombre de buen destino que ha encontrado su camino reflejado en esos ojos tristes caminantes y vivos. Hombre, hombre y amigo, hombre sin templo que deja en nosotros su ejemplo.
Ay mi reina, pediste la llave que abría mi corazón, mas no pediste lo que iba con él, lo que había en su interior. Mi cuerpo vacío se aleja mirando atrás, llorando a la fortaleza, llorando a mi reino destronado por última vez. Cabizbajo y derrotado me marcho con tierra roja bajo mis pies. Ya nada queda en mi pecho, sólo la soledad del hombre sin reino, sólo un hueco vació sin recuerdos.
Ay mi reina, cruel destino me sentenciaste robándome del amor su llave, dejando una armadura cubriendo a este triste nazarí sin religión ni coraje. Dejando mi palacio en manos de los salvajes.
Ay mi reina, pudiste llevarte oro, joyas u otras banalidades, mas lo que tú venías buscando era, de mi corazón su llave. No te conformaste con el resto de Al-Ándalus, con sus bellezas y lugares, lo que tú venías buscando era, de mi corazón su llave.
P.D.: Todo náufrago necesita perderse en la soledad de su isla, ahora regreso tras mi retiro...
Perdemos la consciencia, ya que no la inocencia, buscamos en los otros nuestro otro interior pero nos conformamos con los otros a secas. La noche es una excusa para dejar de ser, para creer que somos lo que nunca seremos.
Siempre nos encontramos sin llegar a encontrarnos, cada saludo es sólo un saludo al espejo. La madrugada espera a los que no madrugan y el cielo sólo espera a los que no lo esperan.
Poco a poco nos vamos disolviendo en la nada como las rocas frías se disuelven también. La noche nos protege y nos pone en peligro -hay desgracias que ocurren solamente de noche.
El mundo se reduce al mundo alrededor (es la mejor manera de encontrar otros mundos). El autor de tus días no es el autor de tus noches: sólo de noche uno se convierte en autor de una novela tensa que se borra de día.
Hay verdades que sólo son verdades si hay Luna. Buscaremos más bares como ese bar precioso que es sede y surtidor de glorioso recuerdo.
Camilo de Ory
Llega un momento en la vida de todo hombre que necesita hacer repaso de sus triunfos y sobre todo de sus fracasos. Hago repaso y sólo tengo que decir que me siento orgulloso y honrado de todos aquellos que tienen un hueco en mi corazón y, lo más importante, un hueco en mi vida. Todos aquellos que han sabido aguantar a este Náufrago de aguas amargas. Termina una etapa en la que la Amistad me ha dado grandes hermanos, aunque no de sangre, pero qué más da si, aún siendo así, están dispuestos a sangrar por mí y yo por ellos. Compañeros, Hermanos, Amigos…Siempre nos quedará París.
Firmado: El Náufrago
P.D.: Presiento que este es el comienzo de una hermosa amistad...