martes, 27 de enero de 2009

Incomprensión


Torre de Babel

Mi torre de Babel
tiempo a que se derrumbó.
Repartidas quedaron todas las lenguas
y yo, escogí el idioma del silencio.
Escuchaba y escuchaba,
aprendía y aprendía,
mas nadie me entendía.

Malva se coloreó el horizonte
bajo mi cansada mirada,
cada vez más apartado
arriba, en la montaña.
Ermitaño en mis pensamientos,
náufrago de mis palabras.

Quizá erré en mi elección,
quizá no ha cambiado nada.
Quizá el idioma del silencio
no es más que otra metáfora.



2 comentarios:

Un viajante dijo...

A esta hora, en este minuto, me encontraba escuchando Nocturno en Fa menor de Chopin... llego a tu isla y me encuentro con tu fabulosa entrada y tu canción...últimamente la sensación de estar viviendo en paralelo contigo es más que palpable.

Simbiosis, amigo mío.

My dijo...

espero no llegar tarde.
vi que dejaste la puerta abierta.
las velas encendidas.
entré y te abracé.
te dije al oído que la aurora
ya se cansa de despertar cada mañana,
que la luna se agotó
de crecer y decrecer.

tú te mirabas en mis ojos,
el brillo en tu mirada se incendiaba
como llamas deshaciendo entre cenizas tu recuerdo.

comprendí en ese instante
que no habíamos dicho nada,
que los abrazos eran versos
cargados de nostalgia y de silencio.

que la puerta era esta ventana
donde me asomaba a ver tus sueños.
y entonces cerré los ojos, te tapé hasta el cuello con mis besos.. me acerqué de nuevo a tu oído y te dije en ese lenguaje eterno..

sueña my náufrago.
no hace falta que hablemos.

yo también sueño en silencio.