Sucede que a veces,
la rutina no está hecha
para hombres soñadores,
y terminas abandonándote
a la imaginación de tus delirios.
Sucede que a veces,
la esquizofrénica realidad se desdobla
y discurren dos ríos paralelos:
Uno que nos arrastra.
Sus aguas gélidas aletargan
nuestras ansias de volar.
La belleza se convierte
en algo lejano y dubitativo,
mientras la Luna llora nuestra partida
hacia la muerte del pensar.
Otro, que más que un río es un camino
bajo un Sol radiante, lejos de húmedas orillas,
donde cada paso
te acerca más a la utopía,
aunque nunca la llegues a tocar.
Ella, cercana y cambiante
de la Luna, amante.
Sucede que a veces
las elecciones nos interrumpen,
pero sobre todo, sucede que a veces
los sueños, casi se cumplen.
la rutina no está hecha
para hombres soñadores,
y terminas abandonándote
a la imaginación de tus delirios.
Sucede que a veces,
la esquizofrénica realidad se desdobla
y discurren dos ríos paralelos:
Uno que nos arrastra.
Sus aguas gélidas aletargan
nuestras ansias de volar.
La belleza se convierte
en algo lejano y dubitativo,
mientras la Luna llora nuestra partida
hacia la muerte del pensar.
Otro, que más que un río es un camino
bajo un Sol radiante, lejos de húmedas orillas,
donde cada paso
te acerca más a la utopía,
aunque nunca la llegues a tocar.
Ella, cercana y cambiante
de la Luna, amante.
Sucede que a veces
las elecciones nos interrumpen,
pero sobre todo, sucede que a veces
los sueños, casi se cumplen.



2 comentarios:
y sucede que sin buscarlo, las almas y los sueños se unen.
Y sucede que deseándolo, cambiaremos un olivo por un Continente.
Y allí sucederá: conseguiremos que la ezquizofrenia se convierta en realidad.
1 Abrazo de tu hermano
casi..
hoy no tengo palabras.
me están vaciando por dentro.
sólo vengo a quedarme en tu orilla,
a refugiarme en tus olas,
a verter este salitre de mis ojos
en tu mar.
gracias por quedarte siempre.
te abrazo my náufrago.
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