
Este alquimista del arte siempre tiene una melodía con la que saciar mis anhelos...
Mi isla sólo es hallada por aquellos que en su afán por encontrarse se pierden y llegan a un lugar donde reina el pensamiento.

Este alquimista del arte siempre tiene una melodía con la que saciar mis anhelos...

Granada
Granada, con tu corona mora,
un cirio en la torre más alta
que ilumina toda tu alma.
Nazarí y a la vez cristiana,
catedral y mezquita hermanadas.
Granada, tierra de fuego,
cielo de escarcha,
y en lo más alto,
un castillo de hielo
con almenas aserradas.
Granada, monarca entre los frutos,
corazón color pasión,
que se desmiembra
en amores diminutos,
uno para cada ocasión.
Granada, hay sólo una
y puede haber muchas.
Granada se lleva en la sangre,
su amor nunca te abandona,
Ella nunca se queda sola.




Esta noche sólo deseo que escuchen el sonido de los sueños, que escuchen por aquellos que ahora mismo están bajo un cielo teñido por lágrimas de un Dios cruel.
Esta noche dediquen sólo un instante en pensar en los que luchan simplemente por vivir en paz, por vivir en la tierra en la que nacieron y muren tantos inocentes.
Quien fuera aquel que diera fin a la masacre, quien fuera el que grita
¡Palestina libre!

